viernes, 5 de octubre de 2012

VIVIR DEL PRANA - HENRY MONFORT y JASMUHEEN



por Henri Monfort 
Henri Monfort no ingiere alimentos desde hace nueve años y dirige seminarios de nutrición pránica desde hace cinco. Nos detalla distintos aspectos concernientes a la nutrición pránica y nos describe el proceso que enseña.*
Nutrición práctica y ayuno
 
Hay que hacer una diferenciación importante entre nutrición pránica y ayuno. En el ayuno te vas nutriendo con las pequeñas reservas que tienes acumuladas, y si continúas hasta que se terminen, desfalleces y mueres. El ayuno más largo posible es de cuatro meses. El ayuno obedece a una visión dualista, en la que por una parte estás tú, y por la otra el Universo. En cambio, en el caso de la nutrición pránica desarrollamos una conciencia de unidad con el Universo, del cual captamos el prana, y lo llevamos al organismo. Se trata realmente de una nutrición; así pues, se puede asumir durante tanto tiempo como se quiera, incluso indefinidamente. Para acceder a la nutrición pránica no hay que decir al cuerpo “a partir de tal fecha dejaré de comer”, sino decirle: “A partir de tal fecha me nutriré de prana”. Este decreto es muy importante; va a permitir una reprogramación de las células.
 
¿Qué es el prana?
 
La palabra ‘prana’ viene de la tradición hindú, de los textos Vedas. A menudo se asocia con la respiración porque en el hatha yoga se enseña el pranayama, que son ejercicios de respiración que permiten captar el prana. Pero hay que comprender que el prana no está únicamente en el aire; está también en el agua, e incluso existe un sutil prana material. El prana, para mí, es la energía de la vida; la energía que, de una pequeña semilla, hace un árbol de 15 metros de altura. Es la potencia infinita del Universo. Está presente en todo lo que existe, y podemos captarlo directamente a través de todos los sentidos de la percepción, no solamente por la respiración.
 
Si captamos el prana por los órganos de la percepción, todo lo que va venir a nosotros nos va a nutrir. Finalmente va a ser nuestra aura, nuestro campo energético, el que va a nutrirnos: si escuchamos un buen fragmento de música, nos nutrimos; si estamos enamorados, nos nutrimos; si miramos un bello paisaje, nos nutrimos; si estamos en un lugar muy potente a nivel energético, nos nutrimos; si sentimos la energía de la tierra, del espacio, de las estrellas, del Sol, de la Luna, nos nutrimos. El aura entera se llena de prana con todo esto, y nos nutre las 24 horas del día. Entonces ya no hay que hacer nada para nutrirse; el cuerpo tomará, por sí mismo, aquello de lo que tenga necesidad.
 
¿Para quién es esta forma de nutrición?
 
La respuesta es: para cualquiera que lo sienta; no hace falta ser alguien ‘espiritual’. El nuevo nivel vibratorio del planeta ha permitido que todo el mundo pueda acceder a la nutrición pránica. Para dar el paso basta con asumir que es posible. Cada vez hay más gente que llega a la nutrición pránica, desde horizontes completamente diferentes, y cada vez de un modo más fácil. Y cuanto más fácil es, más gente hay que empieza.
 
Lo que me interesa de la nutrición pránica es cómo trascender mis límites: los límites físicos, emocionales, mentales y espirituales. Hay que estar listo para ser un pionero. Quien opta por esta forma de nutrición se adentra en un continente inexplorado; no hay mapas trazados. En el mundo, actualmente y desde hace varios años, somos unas 30.000 ó 40.000 personas las que gozamos de esta experiencia.
por Henri Monfort 
 
 
 
 *Este artículo constituye una adaptación de la presentación, por parte de Henri Monfort, de sus talleres de nutrición pránica (Vilanova i la Geltrú, febrero 2012). La recopilación y traducción fueron a cargo de Maria Biscarri.
Jasmuheen,australiana, es una de las pioneras mundiales en “Nutrición Pránica”, la cual consiste (dicho de forma muy breve), en nutrirse mediante Prana o Energía Vital en lugar de alimentos físicos tangibles. Actualmente hay más de 20.000 personas en el mundo que se alimentan de esta forma.

A continuación algunos fragmentos de Jasmuheen en Barcelona tratando sobre la activación de los sentidos superiores y cómo acceder a la Divina Amrita; explicando algunos patrones de las ondas cerebrales y los beneficios de expandir consciencia; hablando sobre los estados de la energía de la Divina Madre y la Frecuencia Madonna; explicando cómo aumentar el fluir del amor; explicando los distintos niveles de la Nutrición Divina y los alimentadores divinos más los elementos.




Todos tenemos hambre de algo.
por Jasmuheen 
Todos tenemos hambre de algo, podamos definirlo o no; sin embargo la mayoría de las hambres del ser humano pueden reconocerse con facilidad. Muchas personas tienen hambre de amor mientras que otras tienen hambre de riqueza; nuestros hambres de salud y felicidad también dominan nuestra existencia. 
En estos momentos hay personas que tienen hambre de represalias o guerras mientras que otros claman a gritos, porque sienten hambre de armonía y paz, o de que prevalezca
la justicia, la verdad y la amabilidad.
Algunos tienen hambre de satisfacción sensual, otros buscan la iluminación espiritual tipo comida rápida, mientras que otros consumen la comida diaria, ya que les mueve un hambre que es más difícil de explicar. El hambre se expresa de muchas formas diferentes en función de su profundidad y del deseo que la mueve. No importa cual sea el problema en la vida, si profundizas un poco encontrarás que hay alguien hambriento de algo.
El hambre de poder ve la conquista de otros mientras que el hambre de conocimiento ve nuestro crecimiento. El hambre de riqueza ve la explotación para sí misma, mientras que el hambre de altruismo ve la redistribución de la riqueza. El hambre de comunicación ve nuestra unión con otros, mientras que el hambre de la comida verdadera ve que a menudo carecemos de ella. El hambre de sabiduría nos ve yendo a lo más profundo de nuestro interior mientras la vida nos va poniendo a prueba para ver si lo aplicamos. El hambre de la verdad nos lleva a descubrir que el Santo Grial está en nuestro interior y contiene el elixir denominado Espíritu.
El hambre de Espíritu nos revela el Yo Divino Interior que se revela a Sí mismo como el controlador del ordenador central de un complejo bio-mecanismo que pulsa con campos que mantienen la vida. Un mecanismo de 6,3 billones de células que vibran a una velocidad establecida que a su vez determina las realidades que mantenemos a lo largo de nuestra vida.
El satisfacer estas enormes hambres ha consumido los pensamientos y el tiempo de dirigentes, sabios y otros que se han interesado en el tema, aunque pocos de verdad dedican el tiempo suficiente o tienen el deseo de contemplar este juego a un nivel profundo. Muchas personas están a menudo demasiado consumidas por la satisfacción del hambre de supervivencia para realmente encontrar suficiente alimento como para empezar a prosperar. Aquellos que lo hacen es porque están pre-programados para hacerlo o porque han encontrado la comprensión del juego del verdadero alimento, a través de un gran cambio en su vida.
Lo que normalmente encuentran aquellos que buscan el alimento perfecto es que tan pronto como satisfacen un hambre, descubren otro, añadiendo así una capa sobre otra al complejo rompecabezas de la vida. El mantener todas nuestras hambres satisfechas apropiadamente se convierte en una pasión que requiere mucho tiempo y es un arte.
El alimentar todas nuestras “hambres” conlleva tiempo, dedicación, fuerza de voluntad, deseo, enfoque, soñar y planear; dinero, energía, cooperación y unión con otros, comunicación y programación; y para hacerlo bien necesitamos un cierto grado de habilidades básicas.
El alimentar nuestra hambre con éxito para liberarnos y no sentir ningún tipo de hambre a ningún nivel, requiere educación holística ya que para satisfacernos necesitamos comprender quienes somos de verdad. Si ignoramos cualquier aspecto de nuestro ser, con las funciones de ese mecanismo de 6,2 billones de células, es como vivir la vida en la oscuridad y negarnos el sentido de la vista. Si nunca hemos experimentado la visión no sabemos lo que nos perdemos, pero si lo hemos experimentado entonces tenemos que hacer un ajuste aún más grande. La realidad es que nuestro DNI (Divina Naturaleza Interior), nuestro ser divino, quiere que lo conozcamos ya que es la fuerza que está detrás de ese mecanismo que nos hace respirar y nos mantiene vivos. La trilogía Biofields and Bliss trata con todo detalle el poder del DNI y cómo el conocerlo puede proporcionarnos una paz duradera y profunda, tanto en el ámbito personal como en el global. El liberar nuestro DNI conscientemente a través de nuestro ser y fundirnos con él y conocerlo satisface nuestras “hambres” más profundas.
Aunque el DNI existe como una frecuencia creativa inherente en todas las células, a menudo su presencia se ha convertido en un ritmo mucho más débil; como en la ciencia del bio-campo dimensional, aquello en lo que nos enfocamos es lo que siempre crecerá. Como hemos ignorado el MC de nuestro sistema durante tanto tiempo y nos hemos enfocado en satisfacer nuestras hambres vía métodos más materiales, su campo energético se ha sintonizado a un modo de mantenimiento más básico.
El DNI, en el modo de mantenimiento básico, nos hace respirar y escucha nuestros pensamientos y en general nos permite jugar, experimentar y sufrir al tiempo que aprendemos y crecemos.
Hasta que empezamos a hacernos preguntas como ¿Quién soy? ¿ Para qué estoy aquí? ¿Existe un propósito más elevado para esta existencia? ¿Podemos vivir todos en paz en la tierra? o ¿Cómo podríamos vivir en paz? o algo similar, nuestro DNI permanece relativamente inactivo y es incapaz de liberar todo su potencial hasta que se le invita a hacerlo.
Afortunadamente el bio-sistema de cada ser humano ha sido equipado con su propio proveedor perfecto e ilimitado del alimento verdadero, ya que nuestro DNI tiene el poder de saciar todas nuestras hambres.
Cuando trabajamos de manera consciente con nuestro poder DNI y el río de la Gracia lo controla de forma natural, nuestras vidas se convierten en un fluir racionalizado de tranquilidad y disfrute en el que nada es un problema y todo funciona en armonía y equilibrio perfectos dentro de todo el conjunto.
Aunque podemos llegar a satisfacer nuestra hambre de amor, salud o riqueza, hasta que no consigamos satisfacer el hambre natural de conocer nuestro DNI nunca nos sentiremos satisfechos. Cada ser humano ha sido programado para conocer su DNI ya que nuestro DNI es el creador inteligente de nuestros biosistemas, una fuerza que algunos llaman Dios; y hasta que no lo recordemos y nos unamos de manera consciente a él, nuestras hambres más profundas no serán satisfechas.
Los Sabios denominan esta vía de alimentarse como el acceso a la comida de los Dioses.
Identificar nuestras Hambres:
Básicamente nuestras hambres pueden agruparse en cuatro categorías:
• Hambre física;
• Hambre emocional;
• Hambre mental y
• Hambre espiritual.
La realidad es que a menos que todas estas hambres sean satisfechas siempre nos sentiremos insatisfechos e inquietos.
El hambre física es algo evidente y se representa a sí misma como un sentimiento de vacío en el estómago que permanece ahí hasta que ingerimos alimentos. La clase de comida que elegimos permite al cuerpo seguir sano y regenerarse o tiene que intentar eliminar la toxicidad que acompaña a los alimentos cuando elegimos comida o bebida que el cuerpo siente que no es natural. Se ha investigado ampliamente la nutrición física apropiada pero de lo que queremos hablar es cómo utilizar otra fuente de alimentación a la que el cuerpo puede tener acceso para así mantenerse sano y no sufrir enfermedades. La mejor noticia es que al acceder a este tipo de alimentación también satisfacemos nuestras hambres emocionales, mentales y espirituales.
Como ya he mencionado con anterioridad, esta alimentación procede del poder de nuestro DNI.
…Érase una vez en medio del universo de la Vía Láctea había un gran planeta azul dentro del cual vivía un ser de gran amor. El ser se llamaba Gaia y eones atrás, Gaia recibió una gran bendición. Ésta era la capacidad de sustentar un espacio de amor para que la vida creciera y prosperara>>…