lunes, 11 de julio de 2016

UN DIA - UNA COMIDA



Libro: 
Un día. Una comida 

Dr. Yoshinori Nagumo 


El método japonés para estar más saludable, prevenir enfermedades y rejuvenecer.
En este libro revolucionario, el doctor Nagumo explica cómo reducir el número de calorías que consumimos puede ayudarnos a sentirnos mejor, estar saludables, prevenir las enfermedades más comunes y rejuvenecer.
Activar el poder reparador de nuestros genes es posible si modificamos nuestra dieta.
El doctor Nagumo nos propone realizar una única comida importante al día, sin eliminar ningún tipo de alimento.
Gracias a esta reducción nutricional, aquellas partes dañadas de nuestro cuerpo recibirán los efectos reparadores de nuestros genes y mejoraremos notablemente nuestra salud. Y al mismo tiempo, reduciremos nuestro peso de forma
saludable, nuestra piel lucirá más joven y nuestra salud lo agradecerá.
¿Cómo funciona el método Un día. Una comida?
En primer lugar, hay que dejar de comer hasta estar saciados. Una ingesta excesiva de comida y una dieta desequilibrada es una de las causas de las cuatro grandes enfermedades de occidente: el cáncer, las cardiopatías, la embolia cerebral y la diabetes.
Para tener buen aspecto a cualquier edad y estar sano, es necesario mantener una vida activa, seguir una dieta de calidad y descansar correctamente.
El doctor Nagumo propone un método en dos fases:
1.Una sopa y otro plato
Antiguamente, existía en Japón una costumbre que consideraba saludable una comida frugal.
El doctor Nagumo ha adaptado esta tradición: si comemos lo mismo que comemos habitualmente, pero reducimos el tamaño de los recipientes, conseguiremos reducir las calorías de una manera efectiva y sin tener que cambiar de menú.
En esta fase, seleccionaremos recipientes pequeños y prepararemos dos de ellos: un cuenco para caldo y un plato para guarnición.
Mientras la comida no se salga o se desborde, podremos llenarlos tanto como queramos. Eso sí: no vale repetir.
2.Un día. Una comida
Una vez superada la primera fase, el doctor Nagumo propone comer solamente una comida completa al día y disfrutar del poder curativo de nuestro cuerpo.
En esta comida, podremos comer todo lo que queramos y en la cantidad que deseemos. La cantidad ideal de comida que debemos tomar es, aproximadamente, un setenta por cierto de la capacidad de nuestro estómago.
Además de esta comida principal, podremos tomar todo tipo de líquidos cuando queramos y, ocasionalmente, podremos picar frutos secos, fruta, galletas sin azúcar e incluso huevos. Pero siempre deberemos evitar los dulces y el azúcar, causantes directos de la grasa visceral.
Comer tres veces al día parece lo más normal del mundo.  Sin embargo, si revisamos la historia de nuestros antepasados, que el hombre haga tres comidas al día es una costumbre que no tiene más de 100 años.
Comer a horas determinadas también es una tradición relativamente “reciente”:
el hombre comenzó a cultivar la tierra sobre el año 2.000 antes de Cristo, lo que significa que durante los 176.000 años anteriores éramos cazadores.
libro dieta
¿Siguiendo este método tendré una alimentación completa?
Según el doctor Nagumo, lo más importante con respecto a la nutrición no es la cantidad, sino la calidad. El hecho de comer mucho no nos garantiza abastecernos de todos los nutrientes que necesitamos. Aunque la cantidad que comemos sea reducida, tenemos que apostar por los nutrientes completos y aprovechar su equilibro nutricional.
A lo largo de Un día. Una comida, el doctor Nagumo aconseja qué tipo de alimentos debemos incluir en nuestro día a día y cómo debemos prepararlos para aprovechar al máximo sus nutrientes.
La gente tiende a pensar que una dieta tiene como objetivo una pérdida de peso, pero, en su origen, una dieta es una terapia de alimentación correcta.
Una dieta saludable permite que una persona obesa adelgace, que las que estén en su peso se mantengan y que las delgadas engorden. Con la dieta que propone el doctor Nagumo no solamente se consigue un peso saludable, sino también una piel radiante, rejuvenecida y una figura armoniosa.
«La salud interior se refleja en el exterior con un aspecto más lozano y armonioso. Si los intestinos trabajan activamente y la circulación sanguínea es buena, la piel está radiante, y la figura, estilizada. Dicho de otra manera, si por dentro no estamos sanos, por muchos productos cosméticos que utilicemos, por muchas operaciones de estética que nos hagamos, no conseguiremos tener un aspecto verdaderamente saludable.»
Yoshinori Nagumo es cirujano y director de la Clínica Nagumo en Tokio.  
En 2012 fue nombrado Presidente de honor de la  
Sociedad Internacional de Antiaging.  
Es también profesor asociado en la Universidad Médica Jikei y en la Universidad de Kinki. Su experiencia personal le llevó a poner en práctica su dieta de una comida al día, con la que se mantiene en forma desde hace más de 20 años.

entrevista:

 

Yoshinori Nagumo es un doctor japonés que no lo ha tenido fácil. Hijo y nieto de médicos de clase modesta, aparcó sus investigaciones universitarias para ponerse al frente de la clínica de su padre en Tokio cuando éste sufrió un infarto repentino.
A partir de ahí, se cumplieron todos los tópicos del país nipón: trabajar de sol a sol -llega a la clínica a las 7:30 y nunca acaba antes de las 18 horas- y matar la ansiedad devorando platos y bebiendo al final de la jornada.

Este proceso le llevó a pesar 80 kilos con su escaso metro setenta y a sentirse mal. Se comía la cabeza pensando que, en cualquier momento, iba a "morir" de un fulminante ataque al corazón.
"Sufría estreñimiento y al hacer fuerza en el baño, empecé a padecer arritmias y a sentir dolor en el pecho".

Nagumo, cirujano experto en cáncer de mama, profesor de la Universidad Médica Jikei (Tokio) y de la de Kinki (Osaka), quiso romper con ese círculo apuntándose al gimnasio y nadando. No funcionó.  

Cuanto más entrenaba, más hambre tenía y más kilos engordaba. 

Huyó del deporte, entrando en un proceso de reflexión que le llevó a practicar una dieta radical y discutida por algunos de sus colegas:
Un día, una comida, que ha plasmado en un libro recién lanzado en España por Zenith y del que se han vendido ya un millón de ejemplares en Asia.

El primer paso, y de eso hace ahora 15 años, fue dejar de comer carne y centrarse en el pescado y las verduras. Gracias a eso olvidó las digestiones pesadas y aparcó el estreñimiento crónico. Ahí empezó su paulatina transformación.

"Cuando dejé de comer carne se desvaneció 
mi olor corporal".

Pero para bajar peso, dio una vuelta más a la tuerca y comenzó a comer menos aplicando una vieja costumbre japonesa llamada 'Una sopa y otro plato' (ichiju issai). La idea es seleccionar recipientes pequeños.

Un bol para el caldo, otro para el arroz (o pan). Y que el plato principal sea pequeño, da igual que esté compuesto por carne, pescado, verdura... Mientras la comida no sobresalga de los bordes, no hay límites. Se realizan las tres comidas habituales, pero la cantidad ingerida es reducida.

Conforme bajaba volumen y kilos, el médico empezó a verse más joven frente al espejo. "Tengo la piel mucho más tersa, y he rejuvenecido tanto que en un chequeo me han dicho que la edad de mis arterias es de 26 años -ha cumplido 61-".

El salto definitivo

Tras bajar la marcha de la comida y dominar su mente y su estómago, Yoshinori Nagumo dio el salto definitivo al sistema Un día, una comida.

Un plan nutricional tan restrictivo que sólo está indicado para personas obesas, hombres mayores de 30 años y mujeres postmenopáusicas.
Su razonamiento previo era que comer más de una vez al día es una costumbre reciente y que tomar menos alimentos es una gran herramienta para frenar el envejecimiento y la enfermedad. Según investigaciones recientes, el gen de la supervivencia se activa cuando pasamos hambre.

En cambio, cuando estamos saciados, se pone en marcha el gen del ahorro, en pro del mantenimiento de la especie, de modo que el metabolismo acumula grasa y engordamos.

Pero no nos engañemos, dejar atrás la costumbre de comer tres o cinco veces al día, si incluimos tentempié y merienda, no es tarea fácil. Y lo digo porque lo he intentado.

El doctor japonés, que debe de gastar voluntad de hierro, rompe con todas las normas de la nutrición moderna y arranca el día sin desayunar. Y, a poder ser, sin beber. Si tiene la garganta reseca, mastica un chicle. ¡Como lo leen! Y si la noche anterior fue frugal, toma una pieza de fruta con piel -incluidos los peludos kiwis- o un bocata vegetal.
Y nada de beber té o café.

Los tiene arrestados porque la cafeína en ayunas le provoca náuseas.

Llega el mediodía y Yoshinori receta no comer "por inercia" (¡hora de comer!), sobre todo porque provoca somnolencia, baja el rendimiento en el trabajo -un bien muy presente en su filosofía vital- y no todo el mundo puede echarse una siesta.

Irascibilidad

Tanta restricción calórica hace que con el paso de las horas el león del estómago empiece a rugir. Se activan los líquidos intestinales y la mente lanza mensajes y alertas para que zampemos. Es más, si no se come, se dispara la irascibilidad. Pero el doctor japonés lo ve de forma positiva:

 "Hay que disfrutar de ese momento. Cuando empieza a sonarme el estómago, es el momento en el que se activa la sirtuina, el gen de la supervivencia. Al pasar hambre, este gen escanea los 60 billones de células que tiene el cuerpo y repara las que están defectuosas o dañadas. Esto significa que no sólo afecta a la esperanza de vida, sino que también sirve para frenar el envejecimiento".

Nagumo tiene sus trucos para matar el gusanillo. "En el bolso o en el cajón de la oficina hay que tener frutos secos (sin freír y sin sal) o cualquier cosa para picar que sea sana (él pone ejemplos de fuentes de proteínas como sardinas o camarones secos)".

Lo que no hay que tomar bajo ningún concepto son dulces, porque aumenta el nivel de azúcar en la sangre, activando la hormona de la digestión llamada insulina, que convierte el azúcar en grasa y nos aumenta la grasa visceral. Tampoco acepta la sal, pone a raya las grasas animales y trata de evitar los carbohidratos.

También recomienda comer los alimentos "enteros": pescados pequeños, incluyendo raspa y cabeza, y verduras sin desechar las hojas, las raíces, la piel... Se trata de aprovechar todas las vitaminas, azúcares y sales de los alimentos. Su franja ideal para comer su plato es la tarde noche. Luego, a dormir.

Tras leer el libro y ponerlo a prueba intermitentemente, enfrentándome a los rugidos hambrientos de mi estómago, decidí escribir al doctor para que me aclarara algunas dudas. Éstas son sus respuestas:
¿'Un día, una comida' puede usarse una o dos veces por semana como dieta depurativa?
Sí, es una posibilidad. Comer una vez cada 24 horas puede ser una posible dieta adelgazante o depurativa, pero el método es especialmente útil para rejuvenecer y prevenir el cáncer, no sólo para perder peso. 
 
Usted tolera más el alcohol que el té y el café. ¿Por qué?
Es probable que sea porque me gusta el licor (jajaja). 
 
Cualquier adicción es perjudicial. Se puede consumir alcohol de forma moderada hasta los 50 años. El tabaco es especialmente dañino para el cuerpo por lo que cualquier fumador debería dejar los cigarrillos inmediatamente. También hay que prescindir de la cafeína si se quiere disfrutar de una vida sana y longeva. 
 
Cada vez hay más personas que practican deportes de resistencia. 
 
¿Les recomendaría su método o deben comer más?
Se ha demostrado que el hambre aumenta la mitocondria, que a su vez multiplica la resistencia y la producción de energía, así que es beneficiosa para el ejercicio. 
 
Arrancar el día sin beber líquido y mascando chicle es difícil de entender.
 
 ¿No es mejor tomar una infusión o una fruta?
Hay que tener en cuenta que nuestro cuerpo es un organismo vivo que almacena humedad y nutrientes que están presentes antes de comer o beber, cuando nos despertamos. El alimento no es necesario cuando el estómago ha sido abastecido el día anterior, y la bebida, tampoco. 
 
Mascar chicle estimula la secreción de la saliva e hidrata la garganta. Evidentemente, si la saliva no aparece, se debe beber.
 
Los médicos recomiendan carbohidratos por la mañana o al mediodía y usted los relega. ¿Podemos vivir sin 'carbs'?
Hay varios tipos de hidratos de carbono. Los carbohidratos son los que contienen más azúcar y potencian la obesidad, la diabetes, la arteriosclerosis, y yo sugiero eliminarlos de la dieta. 
 
Tomar carbohidratos para desayunar o durante el almuerzo genera insulina, sube el azúcar en sangre y puede provocar somnolencia, que combatimos con tabaco o café, también perjudiciales. 
 
Sin embargo, aconsejo consumir alimentos con fibra pues favorecen la proliferación de bacterias beneficiosas para la digestión.
 
¿Realiza mucho deporte aeróbico durante la semana?
Como no dispongo de mucho tiempo, voy andando al trabajo en lugar de coger el coche. Cuando tomo el tren, evito sentarme, y subo las escaleras en lugar de usar el ascensor.
Muchos endocrinos japoneses están en contra de su dieta. 
¿Qué les responde?
Cada uno puede elegir el método de salud que más le convenga. Nadie puede negarle a nadie el derecho de escoger su manera de alimentarse y de vivir.